Billetes y Monedas

Historia de las monedas
moneda

En Chile, durante el siglo XVI, en plena colonización española, la ausencia de la moneda fue una traba permanente para el normal desarrollo del comercio. El país no acuñaba sus propias monedas y por ello se ocupaban las de distintas casas de América, principalmente las de Lima y Potosí (Perú y Bolivia respectivamente).

Queriendo dar solución a este problema, en 1584 el Cabildo de Santiago solicitó al Consejo de Indias la autorización para labrar moneda en la ciudad, petición que no prosperó. Finalmente, en 1732 se solicitó al Rey Felipe V de España permiso para abrir una casa de moneda en Santiago.

El 11 de octubre de 1741 se dictó la Real Cédula –tipo de orden utilizada en España durante los siglos XV al XIX—para montar una Casa de Moneda. Seis años después, el recinto inició sus funciones, y el 10 de septiembre de 1749 se acuñó la primera moneda con la ceca de la ciudad de Santiago, signo que identifica el lugar donde se acuña una moneda o medalla. La de Santiago es una S con un círculo arriba.

Moneda de 10.0000 Moneda de 10.0000


En 1818 Chile se independizó de España, y un año antes la Casa de Moneda de Santiago ya había acuñado la primera moneda de Chile independiente, el peso de plata. Estas monedas tenían diseños republicanos y alegóricos a la revolución independentista, pero más tarde, en 1834 se incluye por primera vez el actual escudo nacional. También se incluyeron monedas de baja denominación para facilitar las transacciones comerciales entre la población.

A partir de 1851 se introdujo en Chile el sistema métrico decimal, equiparándose al dinero extranjero y facilitando así el comercio internacional.

El 11 de enero de 1925, gracias al consejo del economista estadounidense Edwin Kemmerer, que remodeló los sistemas monetarios, bancarios y fiscales de diversos países de América Latina, abre sus puertas el Banco Central de Chile, organismo al que se le encomendó la acuñación oficial de monedas y emisión de dinero en medio de un complejo escenario de modernización económica, donde el país requería de una institución que asumiera las políticas monetarias desde una perspectiva técnica.

Si bien históricamente las monedas poseen sólo valor simbólico, constituyendo el metal un material de soporte, éstas se han convertido en documentos para conocer las características, historia, tradiciones, religión, formas de gobierno y próceres de un país.

Para conocer con mayor detalle la narrativa histórica sobre nuestras monedas, puede visitar el sitio del Museo Numismático en: Narrativa histórica de las monedas chilenas

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